Bitacora de Vida – Monadas (Día 19)

Hoy llegue con ganas de prender un cigarro. Hace una semana que no me fumaba uno y dije que no fumaría por un buen tiempo… pero hoy es una noche especial por eso prenderé, quizás, mi último cigarro.

Hace mas de 2 años empece a fumar de pura monería, muchas veces me habían tentado por fumar pero nunca accedí, en el colegio, algunos amigos y primos pero nunca me llamo la atención. Hasta que un día hice una promesa, la cual si se cumplía pues me fumaria un cigarro… y se cumplió. Desde esa mañana que puedo decir que empece a fumar… obvio que me marié, me sentí mal y no anduve bien en todo ese día, pero con la costumbre se me fue pasando. No fumaba todos los días sino que lo hacia con amigos o familiares y en uno que otro carrete, nunca pase a fumar mas de 1 cajetilla chica en 2 semanas (2 semanas!!!! dirán algunos).

No soy muy fanático del cigarro, como no fumo mucho me relaja bastante y prefería hacerlo en fiestas con su trago y una buena conversa. De ahí pase a fumar a veces en la noches antes de dormir y rara vez a la salida de mi pega, pero nunca fumar mas de 3 u 4 cigarros a la semana, a excepción de los carretes que fumaba mas.

No fumaba desde el 31 de octubre en la noche… ahí dije que no fumaría mas pues lo hacia de puro “mono”. Ahora no le encuentro mucho sentido pues no siento mayor necesidad de hacerlo: no me calma los nervios, no me dan deseos imperiosos por fumar uno ni menos me siento dependiente.

Ahora me fumo el segundo cigarro y ya me siento relajado, es tarde y hay que ir a dormir porque mañana tengo que trabajar pero quiero darme este último placer antes de dormir. Con este cigarro y quizás con un tercero lo dejare por un tiempo, hasta que sienta deseos de hacerlo.

Santiago brilla de noche desde mi balcón y yo escribo estas palabras dejando constancia del abandono de este “vicio”. Por ahora lo quiero dejar porque prefiero ocupar esa plata para otros placeres (como lo es comer) y ahorrar para mis vacaciones, aparte que han disminuido mis ganas… además que no le veo sentido continuar con esa promesa.

Este mes es especial y por ello me lo quiero dedicar a mi bienestar, en buscar hacer cosas para verme distinto y ser mejor, para darme ciertos gustos y halagarme con mis virtudes. Por ello uno de esos cambios es el dejar el cigarro y pretendo cumplirlo pues es para verme mejor y sentirme mejor.

Claro que para eso tengo que hacer muchas cosas, pero como alguien me dijo: “piano piano”, hay que hacer las cosas de a poco pero con la seguridad y la mente puesta en que todo es para mejor.

Ya se me acaba el segundo y voy por el último en la cajetilla de Marlboro Light que compre hace unos años en Buenos Aires (cuando no fumaba)… mejor lo dejare guardado para la ocasión en que vuelva a sentarme en el sillón o me vaya al balcón a pensar junto a la compañía de un charro…

…un recitado de Kevin Johansen sobre este cilíndrico nicotinoso:

Volutas de Humo
(lo recita Salvador Angel Molinari (alias Tito))

Volutas de humo que flotan

Alrededor de mi cuerpo
Con que simpleza se desintegran
En cuanto las toca el viento
Conversar, conversar con vos quisiera
Decirte, decirte lo que yo siento…
¿Por qué siempre te necesito
Cuánto más solo me encuentro?
Éste, éste, tu encanto fatal
Es lo único que no entiendo
Sabiendo que, poco a poco
Mi vida estás consumiendo…
Cigarrillo forrado de blanco
El color de la pureza y,
¿Qué llevás en el alma? Lo negro…
¡Cuántos somos los que nos aferramos
A tus pitadas profundas y exhalamos de una vez!
(Mientras tragamos tu veneno…).
Apartarte, apartarte yo quisiera
Pero sé que no puedo
Porque en cada devenir de esta vida que padecemos
En mi propia cobardía más me aferro
A tu maldito veneno…
Te tomé como juguete de purrete
Y hoy, que sos parte mía
No sabés cuánto me arrepiento
Ya sin vos, ya sin vos no sé vivir
Porque sos mi companero
Ese amigo que busqué en la noche solitaria
Mientras contemplaba los cielos
Y que hablaba de mis sueños, mis tristezas y alegrías
Mientras vos, poco a poco
En mis dedos te consumías
Y así, así me quitaste el aliento
No me dejás respirar
Manchaste todos mis dedos
Y por dentro devoraste gran parte de mi cuerpo…
Pero, ¿qué te puedo reprochar?
Si fuiste mi compañero…
Y otra vez, otra vez te vuelvo a encender
Y mientras miro tus volutas de humo
Que envuelven todo mi cuerpo
Te tengo que decir, a mi pesar
Que seguís siendo mi mejor compañero…

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