El reencuentro de dos ángeles

Hubo una vez un hombre, un joven, que a sus 25 años compartía su vida entre el estudio, el trabajo y sus amistades, un joven de mucho esfuerzo pues a pesar de no tener mayores necesidades, trabaja para poder tener lo suyo sin necesidad de exigirle a su familia, además de ser muy amistoso pues es de muchos amigos. Durante su vida nunca necesito nada, tampoco lo tenía todo pero era muy agradecido de todo lo que lo rodeaba. Es una persona feliz, rodeado por gente que lo quiere y estima mucho.


Pero algo lo tenia un poco preocupado, algo que a medida que pasaban los años crecía y crecía como una bola de nieve en caída libre, algo dentro de su corazón que lo hacia de vez en cuando caer en pequeñas depresiones o pasar por periodos confusos, donde no solo estaba triste sino que hacia sentir su desesperación en el ambiente. Este joven, ya en la plenitud de su vida, nunca había sido correspondido en el amor. No es que nunca ha sentido el amor en su ser sino que nunca había logrado concretar una pareja. A pesar de que tomaba ese tema como algo secundario (entre su familia y amigos) era algo que de a poco se apoderaba de él, más aun en períodos especiales como la primavera y los 14 de Febrero. Era un secreto que no le gustaba contar, pero que sus amigos mas cercanos lo sentían de cerca y de vez en cuando se lo hacían notar.


Muchas veces se ilusiono con algunas personas, pero con ninguna de ellas lograba concretar nada. Era un dolor y una sensación que de a poco lo carcomía pero seguía con la esperanza de que, algún día, aparecería aquella que lograse traspasar la barrera del simplemente conocerse y llegar a buscar algo mas, en eso este joven se concentraba y hacía que su vida fuese mas agradable.

Un día, un poco agobiado por los estudios y en esos días tristes por lo anterior, caminaba por las calles de Santiago, buscando entre la gente alguna respuesta, mirando sus caras y mirando el paisaje. Ya estaba anocheciendo por lo que la gente pasaba mas apurada de lo normal, era el único que marchaba con paso cadencioso y tranquilo mientras el mar de personas lo trasladaba de un lado hacia otro. Llega hasta una plaza, se sienta en una banca solitaria y mira el cielo, ya de color azul petróleo, a punto de anochecer, pero con la mirada fija, buscando que se apareciera alguien de las estrellas, que de alguna parte del universo escucharan su clamor interno y pudieran darle algo a cambio…

Ya esta oscuro, las luces se encienden en aquel parque y esta mas vació que hacia unas horas atrás, el frió de a poco se apodera del ambiente (ya era invierno) pero no había motivos para irse, solo esperar a que algo sucediera.

En ese momento, ve una silueta bajar del cielo, algo parecido a una hermosa mujer pero vestida de blanco. Extrañado aclara su mirada y ve que es un ángel bajando del cielo, la que lo invita a volar entre sus brazos. Un poco confundido acepta la invitación, extiende sus alas y abre sus manos para abrazarlo, sintiendo su calor, su ternura. Se sentía tan acogido entre sus brazos que llego a disfrutar ese instante. Sin darse cuenta el ángel extiende sus alas y comienza a volar, sus alas surcaban el cielo y el viento elevándose por sobre la cuidad, por sobre las personas. Disfrutaba de su viaje, se sentía muy bien no solo por ver todo desde arriba sino que al estar abrazado por ese ángel lo hacia olvidarse de sus problemas, de sus preocupaciones, de sus penas… Vivía algo maravilloso, quizás la primera vez que sentía tranquilidad al ser abrazado por un ser celestial, por un corazón generoso, lleno de vida y de amor.

De pronto el ángel detiene su vuelo y lo deja en el mismo parque donde lo fue a buscar, lo deja de pie frente a la misma banca y al momento de emprender el vuelo el joven la detiene. Le agradece el vuelo y le pide volver a repetir la experiencia, pero el ángel lo mira, con sus ojos celestiales, y le recuerda que cada uno tiene su camino el cual puede estar lleno de obstáculos, inconvenientes y desventuras, donde solo uno sabe como enfrentar esas adversidades, pero con alegría, optimismo y mucha fuerza de voluntad, sin temores ni quejas los podría sortear.

El vuelo era solo para recordarle que todos siguen diferentes caminos pero que en más de alguna ocasión se van a cruzar con los suyos, y así como ellos también tienes la fuerza para enfrentar los vaivenes que tendrá el futuro. Dicho esto abrió sus alas y emprendió nuevamente el vuelo…

El quedo maravillado, realmente nunca en su vida se había sentido tan acogido por alguien tan especial… en su mente quedo con la idea que el ángel en realidad era una mujer que abrió su corazón para desearle lo mejor en su vida y que a pesar de los problemas todo al final recibirán su recompensa.

Esa noche no pudo dormir, el solo acordarse del ángel le hacia sonreír, recordaba sus palabras, sus gestos, ese abrazo mientras volaba sobre Santiago… todos esos detalles que solo los recuerdos lo hacían revivir. Al otro día lo primero que se le vino a la mente fue volver a aquel parque, a aquella banca para cerciorarse que lo que le paso esa noche fuese cierto. No pudo encontrar nada de lo que había pasado, solo la banca vacía, ni siquiera alguna pluma que sugiriera que un ángel había estado allí. Un poco de desilusión recorrió su mente pero en su corazón todavía disfrutaba de lo que había vivido esa noche, aunque su mayor desilusión era que de no volvería a ver ese ángel nunca mas…

Pasaron los días y mas se inquietaba por saber mas de ese ángel, consulto a libros, la buscaba entre las calles llegando incluso a preguntar a un sacerdote como poder comunicarse con los ángeles. Llego un momento en que recorría constantemente por las noches ese lugar especial solamente para poder volver a encontrarla… pero nada ni nadie podía darle respuestas…

Una noche, acostado, mirando el techo, recordó todo lo que le había dicho el ángel, y comprendió realmente sus palabras. En ese momento se dio cuenta que ese mensaje era para que fuera mejor persona, que no bastaba seguir siendo aquel que con su confianza y amistad podía ganarse el cariño de las personas, que por culpa de esas penas de amor tenia que vivir de ese sufrimiento, sino que necesitaba un cambio de actitud, volver a ver la vida con otros ojos, mas alegres, con mas esperanza, con mas ganas de seguir entregando pero buscando la retribución del resto… era la hora para dejar todo lo malo atrás y empezar de nuevo, con una nueva mirada, una nueva forma de ver al mundo, volver a conquistarlo y hacerlo un poco mejor.

Esa noche recién entendió el mensaje, y desde esa noche ese joven se sintió distinto, con más fuerza y ganas que nunca. En la mañana, al levantarse, miro hacia el horizonte, estiro su brazo y apuntando con el dedo índice hacia el sol dijo “este es el nuevo mundo que tengo que conquistar”. Desde aquel día sus amigos y familia notaron un cambio en su personalidad, ya no se le notaba un poco triste o desganado, sino con mucha mas vida, mas comunicativo, mas sociable, pero por sobre todo lo veían mas alegre, actitud que realmente los hacia sentirse mas tranquilo pues vieron en el que, a pesar de todo lo que le había pasado antes, tiene una mayor disposición para enfrentar el futuro.

Pasaron los meses y se mantenía esa promesa, el ser mejor persona gracias a ese ángel que sabiamente le hizo notar lo que le faltaba. Claro, el resto de las personas no sabia de lo que le había pasado, menos del por que de su cambio de actitud, solo que de un día para otro lo vieron distinto, pero muchísimo mejor que antes. Era su secreto, pero seguía con esa esperanza de volver a ver ese ángel, no para volver a sentir su abrazo sino para agradecerle por todo.

Al tiempo volvió a aquel parque y encontró a una hermosa mujer, de baja estatura, piel canela y de pelo largo rubio, que estaba sentada en esa banca. Detuvo su marcha y la quedo mirando por un buen rato. A la distancia lograba ver que estaba triste, quizás estaba llorando pero la expresión de sus ojos notaba que había derramado unas cuantas lágrimas antes. Algo raro sintió en su corazón, que lo hacia acercarse a esta chica para saber que le pasaba. Venciendo la timidez le pregunta “te puedo acompañar” ella acepta moviendo su cabecita en forma positiva. Ambos quedan sentados, uno cerca del otro, ella lo mira mostrando su rostro demacrado por las lagrimas y cansada de tanto llorar, el simplemente la mira pero nota algo mas allá de su mirada… ve que en sus ojos no solo notaban tristeza sino la necesidad de ayuda, como una forma de decir “ayúdame, te necesito”. En ese instante el joven abraza con fuerza a esa mujer, tal como aquel ángel lo abrazo la vez que estaba desesperado. Fueron unos instantes pero dentro de ambos sintieron que ese abrazo duró una eternidad…

Ella le comenta lo que le pasa, le conversa de su vida y su situación actual. El la escucha con total atención pero sin apartar la vista de sus ojos, esos que a medida que continuaba la conversación cambiaban de expresión hasta que se tornaron mas achinaditos, con una forma de sonrisa, la que hacia notar que estaba algo mejor gracias al escuchar sus problemas. El seguía conversando, ella también lo escuchaba atentamente. La noche se dejaba caer en el parque pero ellos seguían en su espacio, como si entre ellos el tiempo se hubiese detenido, donde solo las miradas eran entre ellos y nadie mas… un espacio solo compartido por dos personas.

Llego un minuto en que ella vio su reloj y notó que era tarde, el se apresuro en pedirle si la podía acompañar a su casa pues estaba preocupado de que llegara bien, ella acepta y deja que lo acompañe. Llegan hasta su casa y en el momento de despedirse, él le cuenta lo que le había pasado en esa plaza, en la misma banca donde la encontró triste. Ella escucha esa historia con mucha atención y al terminar, le sonríe. El pregunta el por que de su sonrisa y ella le responde “si yo fui ese ángel que se fue… tu eres ese ángel que volvió”

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7 pensamientos en “El reencuentro de dos ángeles

  1. jijiji..ya lo lei entero, me kede con las ganas….pues esta hermosiiiiiisimo…. como puede ser k con simples palabras nos vamos convirtiendo en angeles de las personas k necesitan solo algunas palabras para volver a sonreir !gracias y mil gracias de todo corazon , eres un gran amigo. grax por recordarmelo siempre ….yo tb te kero mucho y que el tiempo que pase logre entre nosotros una gran y fuerte amistad.besitos y abrazos a la distancia muacksssssssssssssskaritoPS: aveces este angel tiene un poco de mal genio …. pero no es siempre, jajajaja….. pero tiene un lindo corazonzote.

  2. debo confesar que no lei toda la historia pues tengo k salir, pero es algo que ya se…. es ese angel que hizo que tu vida cambiara y al mismo tiempo le cambiaste la vida a ella …. mmmm ojala yo tuviera esa suerte tuya jajajajajagrx amigo por ser tan lindo…..y por dedicarme tan linda historia…deveras me emocione al ver mi frase al ultimo jijij xDbesitos y abrazotes ….grx karito

  3. Que historia más linda…me llegue a emocionar.Cada uno de nosotros tiene un angel que nos acompañna y alienta en momentos dificiles…Seguiré visitandote…

  4. Que linda historia, los angeles existen…es una fuerza misteriosa que nos guia en los momentos mas dificiles.Espero visitarte mas seguido, Saludos!www.unnuevorecomenzar.blogspot.com

  5. Inspiradora historia amigo, cuando todo parece ir mal no existe mejor remedio que un abrazo sincero de alguien que te ama, aunque no nos demos cuenta todos tenemos un angel que nos invita a volar entre las estrellas…wow, en verdad muy buena historia…totofredo, espero que este año encuentres la felicidad con todos los que te rodean…nos leeemos, chaubraham…

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