Travesía por Jericoacoara / Meu férias Jericoacoara – Día 2: Jericoacoara

Del cansancio y comer rico y contundente desperté apenas a las 6 de la mañana para ducharme y arreglar mis cosas para viajar al destino final: Jericoacoara. No era solo ducha sino además ropa ligera y embetunarme en bloqueador solar pues sabía que me esperaban temperaturas entre 27 y 35 grados (ya en Fortaleza pase la noche con 25 grados).

Llegué corriendo al Terminal Rodoviário Engenheiro João Thomé, que está a 3 cuadras del Hostel Borogodo, donde esbaa alojado (todo muy pensado por si acaso). Es un terminal como los de Santiago, más antiguo (puro cemento), espacios grandes y un sistema de torniquetes que debes pasar el pasaje para que puedas acceder al andén (lo mismo pasa en el aeropuerto de Río, debes pasar con el boleto de embarque por torniquete automático para que puedas acceder a Policía Migratoria). Ya arriba del bus comienza la segunda mitad del viaje.

Y digo la segunda mitad, pues ya en solo vuelos en avión (sin contar la espera en Río) suman cerca de 7 horas, el mismo tiempo en bus entre Fortaleza y Jericoacoara. Si FretCar tuviese convenio con LanPass hubiese acumulando sus buenos KM 😋

Recorriendo un par de paradas antes de que el bus saliese de Fortaleza, debo decir que es enorme, menos que Santiago pero andan por ahí. El único momento que pude ver la playa se veía lista para lanzarse un chapuzón!!!!

Ya el camino al comienzo es mezcla de playa, arbustos, palmeras y mucha tierra roja, ninguna maravilla aparte que la parada del bus era como 4 horas después de salir de Fortaleza. Tiempo ideal para dormir pues el bus es semi cama muy cómodo (con el reclinador para estirar las piernas).

Primera parada: Acaraú. Un pueblo en medio del sol, las palmeras y la tierra roja, con un calor de esos de odio en Santiago pero con una brisa a ratos bien ventosa. Paramos a almorzar (si, tienes cerca de 45 minutos para almorzar) en un tenedor libre muy barato llamando Castillo Encantado.

Cobraban por kilo, y era bien barato pues solo el plato fueron 25 reales (450gr) versus los 45 que pague en el aeropuerto por casi el mismo peso. De vuelta al bus a continuar con la travesía!!!!

Una hora y media después llegamos a Jijoca, la última parada para cambiar de medio de transporte: a una camioneta 4×4 acondicionada llevarnos y llevar las maletas, pues para llegar a Jericoacoara debes atravesar como 15 km de dunas.

Eso sí en Jijoca pasas por policía de Ceará (el nombre de la provincia) donde debes pagar un impuesto de 5 reales diarios por estadía. Ahí te piden tus datos y los de hospedaje (así que hay que tener eso listo sino no sé cómo se resuelve en estos casos). Cómo los tenía en el celular ningún problema! Entregan un papel que debes cuidar como hueso santo, pues es para presentar en el hostal y cuando te vayas de Jericoacoara.

El trayecto por Jijoca es como atravesar un pueblo cerca de una playa: harta arena, clima costero (siendo que no está en playa) y harto de todo. Ya saliendo de allí ves que el camino es pura arena de playa, esa arena delgada, muy fina, que entra en todos lados.

En el camino ingresas al Parque Nacional Jericoacoara. No es un acceso como lo que acostumbramos sino que son varios senderos creados por las camionetas o los buggies que de cierta forma están identificados para ingresar. Ya dentro te ropas con las primeras dunas y un lago en medio de ellas.

Si, en medio de las dunas hay un lago hermoso que se alimenta de las lluvias pues no está ni cerca de la costa. Alrededor más dunas y senderos donde las camionetas, buggies, motos enduro y uno que otro auto las recorren. Una que me llamó la atención es esta que parece un muro, no se aprecia mucho pero es increíble la altura y el hecho que es muy empinado.

Entre tanta duna parece un oasis donde aparece un pórtico con la frase de bienvenida a Jericoacoara. Control policial de rutina (comprobando si vas con el papel del impuesto) y te dan acceso al pueblo (porque no es más allá de 10 cuadras a la redonda).

La camioneta nos deja a cada uno en su posada, la mía es LaTapera Jeri, un hostal que cumplía con lo básico: cama de dos plazas, baño privado y aire acondicionado. Sali a conocer el pueblo, el ambiente y comprar lo necesario para subsitir: Havaianas, bermudas y traje de baño. En verdad con solo eso puedes estar tranquilo, de hecho traje ropa extra que no la usaré nica (zapatillas con las que salí de Chile, calcetines (innecesarios), pantalones (un suicidio con 30° en promedio de día y noche) y boxer (con traje de baño basta y sobra).

Ya con eso me di por satisfecho y volví a descansar pues ya el cuerpo no daba para mas. A descansar pues quedan varios días más para descubrir este pueblo de ensueño para mí.

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Travesía por Jericoacoara / Meu férias Jericoacoara – Día 1: Fortaleza

Este anhelado viaje parte a las 8:40 en el aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago, hora de la partida del avión que me llevará a Río de Janeiro, la primera escala. Check-in hecho, pasada por policía internacional ok, recorrido por Duty free ok (con audífonos bacanes más baratos que unos sobrevalorados que compre afuera) y en la fila como buen samaritano a la hora de embarque (o sea a las 8:00).

Nada hacia presagiar que la espera fuese tan larga… Cómo a las 9:30 abrieron el embarque y una hora más tarde partió el avión. Aproveche de dormir y de ajustar el celular para la llegada a Brasil (cosas de roaming). El viaje fue tranquilo, un poco más de 3 horas donde dormí como la mitad del viaje, comí lo que servían a bordo (pan jamón queso con unas crackelett para untarle mantequilla y mermelada, y un pote con mini mix de frutas (pera y manzana)) y escuche música del celular pues tenían deshabilitado el “entretenimiento a bordo”.

Salí con short y polera de Santiago para llegar a Río de Janeiro nublado, con lluvias casuales pero con 20° que lo hacía agradable. Cómo demoró el viaje desde Chile hizo que la espera de 4 horas entre vuelos se acortará a 1 hora y media, tiempo suficiente para buscar un local de comida para almorzar (ya eran las 15:00, 14:00 hora de Santiago). Fue un tenedor libre (gaste los peores 45 reales del día, por tan poco) que lo acompañe con Guaraná Antártica.

El avión desde chile era un Airbus de los clásicos que uno toma en LATAM, pero el avión de Río a Fortaleza (vuelo nacional) era un Boeing 767 a toda raja!!!! Un poco más de espacio entre los asientos, más baños, pantallas en todos los asientos… De verdad que fue otra cosa!!!! La comida no fue del otro mundo: pan jamón queso (de nuevo) y bebida/jugo a elección.

Ya acumulando 3 horas más de vuelo llego a Fortaleza, pasadas las 20:00hrs donde me recibe un calor seco de 25°, ideal para quedar sopeado. Bueno, corre una brisa fresca si andas en la calle pero encerrado debe tener un aire acondicionado a mano. Por suerte en el hostal tienen uno (que me fijé antes de reservar por internet), la pieza es para 4 y bien piola, por ahora estoy solo y dudo que llegue más gente.

Obviamente llegué con hambre, pregunté donde comer y me recomendaron unos locales que están en una plaza como a 4 cuadras del hostal. De los 2 disponibles me tinco uno de pizza (en realidad venden de todo un poco) llamado Gole Gula. Los 22 reales mejores gastado del día!!!!, Una pizza familiar mitad vienesa picante con queso y mitad “carne del sol” (no sé que es pero estaba rico) con queso, cebolla y aceitunas, además de su coca cola en lata. LA CAGO! Literalmente comí por dos 😂😂😂😂. Ah! Y te daban guantes plásticos para que puedas tomar la pizza sin ensuciarse, además de la bombilla para la lata.

Después de tanto viaje y de golosear es hora de dormir, mañana antes de las 7:00 debo caminar 3 cuadras para tomar el bus a Jericoacoara en el Terminal Rodoviário Engenheiro João Thomé para llegar al fin a mi destino 😍.

#RoadToThe37 – Día 25

Una de los tragos que más he disfrutado este año ha sido el “Terremoto”, pero el trago bien hecho!!!!

Hace un año, en el 18 pasado en las fondas del Estadio Nacional tome como 3 terremotos de las Pipas de Einstein, y de verdad que no me pasó nada, aparte que estaba muy rico. No fue así cuando fui a La Piojera unos años atrás donde después de 3 estaba más doblado… Este año volví a la misma fonda pero no estaba ese puesto y lo que tome no era rico.

Ya con eso dije que tenía que desquitarme probando uno bien hecho, que no deje (tanta) caña y que sea rico. Por eso parti a la mejor botilleria de la vida: la de mi barrio (Los Arcos). El dueño me dió a probar un pipeño de Portezuelo “Don Elías”, literalmente un manjar!!!! Ya con eso me asegure con 2 litros, su helado de piña y un cambio al Fernet (pues me gusta más amargo), lo probé con Araucano (el Fernet chileno). No queda tan amargo y sirve para que no te duela la guata!

Está foto es de hoy, he estado los últimos 2 meses tomando de a poco en especial en las noches de calor. Lo disfruto mucho y me reafirma que un trago bien hecho siempre será bueno!!!!

#RoadToThe37 – Día 29

Me miro al espejo y siento que algo me falta… No sé si es algo estetico o personal/mental, a pesar de sentirme bien veo que me falta algo más para estar mucho mejor.

Comparado con hace un año atrás he logrado grandes cambios en mi vestimenta, de hecho sigo renovando closet pues literalmente estoy dejando de vestirme igual para cambiar con algo mejor, más colorido y más “juvenil”. Me gusta como me veo, y por eso creo que pasa por ahí.

En lo personal me siento mucho mejor que hace un año, con harto esfuerzo he logrado entender y aprender de mis actos, y por lo mismo he logrado cruzar etapas, cerrar círculos, entender procesos y sobre todo lograr mirar desde la altura lo avanzado, mejorando lo malo y potenciando lo bueno. He tenido recaídas? Claro que sí; me he logrado levantar? Por supuesto, la vida se basa en eso, solo que tienes la oportunidad de optar en ahogarte en un vaso de agua o poder salir de ese vaso para no volver a caer en él. Esto es un aprendizaje constante y a pesar de eso me siento bien y no creo que pase por ahí mi inquietud.

En lo personal, más que buscar estar bien o estar felíz busco sentirme bien, que a pesar de lo bueno y lo malo sentir que hice todo lo posible para hacer las cosas bien, y sobre todo que le puse corazón cuando las cosas resultan. No dejar que el azar actúe sobre mis acciones, a pesar que siempre he dicho de que “todo puede pasar” hay cosas que dependen de uno, y eso también influye en el azar. “Sentirme bien” pasa por saber enfrentar los problemas y buscar soluciones, no dejar que la ansiedad domine mis acciones, centrar mis esfuerzos en alcanzar mis objetivos y lo más importante: dar confianza en lo que hago y que crean en mi por mis acciones.

Siempre se busca ser más, estoy convencido de eso, podré dar pasos en falso y por lo mismo hay que levantarse y seguir, y mientras escribo esto siento que todo pasa por este pensamiento: “ser mejor”. Mientras eso permanezca en mi vida siempre faltarán cosas por hacer para sentirme bien, sentirme mejor.
P.D.: Hace unos años hice el ejercicio de escribir casi todos los días durante el mes de mi cumpleaños, este año haré lo mismo pues siento que lo que escriba ahora será distinto a lo que estaba viviendo en ese momento. Es parte de la vida, no?

Creencias

En qué momento deje de creer en mí fuerza de voluntad?

En qué momento me deje llevar por los recuerdos, dejando de lado mi presente y mi futuro?

En qué momento deje el camino que llevaba para caer en el precipicio de la angustia y la ansiedad?

En qué momento deje de creer en mí mismo? Sigue leyendo

Lección aprendida

Mi semana se resume en estas dos imágenes.

Entre el lunes y el jueves aprendí algo nuevo cada día, sin quererlo ni sin buscarlo, cosa que el viernes aplique todo lo aprendido. Ese día lo espere con ansias pero ya llegado el momento fue una simplemente un relajo pues converse todo lo que quería decir y se llego al momento donde había que dejar cerrado todo espacio de dudas sobre mis sentimientos y sensaciones. Había que cerrar un círculo del que yo finalmente transforme en una espiral, pero gracias a aclarar muchas cosas dentro de mi finalmente decidí cerrar todo para comenzar de nuevo mi camino, esta vez centrado en lo las importante: mi felicidad, seguir disfrutando de lo que tengo a mi alrededor, seguir abriéndome nuevos espacios y que mi pequeña vea a su padre feliz.

Hay que retomar la senda, hay que seguir por ese pedregoso camino, a veces difícil y otras algo más ligero, pues nada en la vida es fácil, y por lo mismo superando cada dificultad con entereza y empeño el resultado será mucho más que satisfactorio!

Reencanto

Se acaba una semana como pocas, intensa en lo laboral y en lo personal, Fue una muy buena semana, donde ya me siento reencantado conmigo, pues en algún momento sentí que había perdido mi rumbo… Pero así como uno reconoce sus errores se debe buscar la forma de enmendarlo.

He sacado lecciones, reconocido errores, aceptando realidades y construyendo nuevos rumbos, fijando nuevos objetivos en el horizonte y sobre todo dejando ser yo, soltando ataduras y dejando que lo que piense o sienta sea el conductor de todo lo que vendrá. Será bueno o no? Eso solo el tiempo lo dirá, así cómo fue mi lección de esa semana: “todo esfuerzo tendrá buenos frutos después… Quizás se demore pero cuando menos lo piensas te darás cuenta”.

Tiempos

Hay tiempo para pensar

Tiempo para actuar

Tiempo para cumplir con tus responsabilidades

Tiempo para pasarlo bien

Tiempo para amar

Tiempo para disfrutar

Tiempo para ser feliz…

Muchas veces depende de nosotros hacernos el tiempo para muchas cosas, pero cuando el tiempo se comparte con el de otro no siempre logran coincidir, a no ser que puedan lograr compartir su tiempo… No todos tenemos los mismos tiempos, o quisiéramos que el tiempo del otro sea igual que el nuestro…

Mi gran lección este año es saber cuáles son mis tiempos y como eso finalmente influye en el del resto. Si no se mis tiempos o no los tengo definidos, difícilmente podre adaptar o complementar a los demás, pues cuando decides compartirlo buscas que el resto también lo haga. Y si resulta, en especial cuando el tiempo es con esa persona especial, se crea el complemento perfecto, ese en que dos tiempos se hacen uno.

La Persistencia de la Memoria

Ya a mis 36 años me puedo dar el tiempo para ir al monte más alto para mirar todo a mi alrededor y pensar en todo lo realizado, lo bueno y lo malo, lo logrado y lo todavía no alcanzado, mirar el pasado para saber cómo seguir construyendo mi futuro. Bueno, no es algo que se priva a mi edad, todos lo podemos hacer en cualquier momento, solo se requiere de algo tan básico pero a la vez muy preciado en especial cuando los años se nos vienen encima: tener buena memoria. Sigue leyendo